DISTINTO NO ES PEOR

abejita cuento

Un cuento infantil ideal para dormir con una moraleja difícil de olvidar.

Jerry la abejita estaba triste. Muy triste. Tan triste que no quería salir de su habitación.  Y es que ese día estaba especialmente cansado… ¿por qué yo? se repetía entre sollozos.

Jerry, había nacido con una de sus alitas mucho más pequeña que la otra. Así, que para llevar el ritmo de sus compañeros cuando iban a recolectar nectar, cuando marchaban hacia el colegio o incluso cuando jugaban juntos, tenía que hacer el doble de esfuerzo que los demás.

  • Pero al final, siempre lo consigues, ¿verdad Jerry? Tú puedes con todo lo que quieras hacer!- le decía siempre mamá con una sonrisa en los labios.

Esa mañana, era una hermosa mañana de primavera. El sol estaba en todo su esplendor y desde la ventana de su habitación Jerry podía escuchar el zumbido tan característico que hacían sus amigos al empezar con sus juegos de la mañana.

sol cuento primavera

De repente, mamá irrumpió en su habitación.

  • Vamos, holgazán, hoy tengo un plan especial para ti
  • Ahora? no me apetece mami!!- se quejó Jerry mientras se tapaba la cabeza con su almohada
  • Si, hoy. Y si, ahora, vamos Jerry!!

Así que Jerry se levantó. Mamá lo cogió de la mano, y juntos, remontaron el vuelo.

  • ¿donde vamos? – preguntaba timidamente Jerry sin para.
  • Es una sorpresa

Después de mucho volar, llegaron a una gran pradera… ¡la pradera más hermosa que el pequeño Jerry había visto jamás! con flores de todos colores, de todas formas, y cuyos aromas inundaban su pequeña trompa… ¡se le hacía la boca agua!

  • ¿te gusta, Jerry?- preguntó mamá con una amorosa sonrisa.
  • Clarooooo- contestó Jerry emocionado- es preciosa… todas estas flores son hermosas, las más bonitas que he visto nunca.
  • Muy bien, Jerry, me alegro que te gusten- dijo mama. ¿Ves cada una de éstas flores? son distintas, verdad… pero ello no las hace menos hermosas. Cada una es de un color, o tiene un número de pétalos, o un tamaño… pero todas son Flores. Flores maravillosas con el mismo grato dulzor y aroma… Como todo en este mundo, mi pequeño Jerry… Distinto, pero aún así, maravilloso…

Entonces Jerry comprendió mirando aquella pradera, que ser distinto a los demás no era nada malo y que podía hacer todo lo que se propusiera.

  • Vamos a la colmena a jugar, mami!!- dijo Jerry mientras miraba con cariño a mama.
  • Claro que si, mi pequeñín.

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